viernes, 13 de septiembre de 2013

Tecnología y móviles

movil de nokia de la pelicula matrix
Ay! que tiempos aquellos!
Una web muy recomendable que he encontrado hoy es tecnologiamoviles.tumblr.com/ que nos habla un poco de los avances de la tecnología y los móviles y smartphones desde otra perspectiva.

Hay muchos blogs que hablan de las nuevas características de los móviles, de la potencia que tienen , de los megapixels de su cámara de fotos... Otros que nos hablan de aplicaciones maravillosas que nos facilitan la vida, que nos dicen donde tenemos aparcado el coche, que nos explican como debemos de comer. Todos esos blogs están muy bien y nos ayudan a entender mejor como funcionan nuestros móviles y cuales son las tendencias que podemos esperar.

Pero este es un blog diferentes, mucho más humano, que nos explica como interactúa la sociedad con estos aparatos, que hace 20 años apenas existían y que hace una década no tenían nada que ver con lo que a día de hoy llevamos en el bolsillo. La capacidad que tienen de engancharnos, el gasto económico que generan en el mundo, los problemas de su reciclaje, nuestra manera de usarlo y de afrontar los problemas que nos genera.

desde luego es una visión distinta sobre los móviles de hoy en día y de la tecnología que los rodea...

domingo, 12 de mayo de 2013

¿De que se muere la gente?

Mirad que pedazo de infografía:


Como se puede observar la mayoría de personas jóvenes, sea cual sea su raza o grupo étnico mueren por suicidio. A más avanzada edad, El cáncer en mujeres, y los infartos de corazón y el cáncer se convierten en las principales causas de muerte.

Para los que vais algo flojos en inglés, deciros que Heart Disease es enfermedad del corazón, suicide es suicidio, HIV es SIDA y Liver Disease es enfermedad del hígado.

Es curioso ver que el suicidio es una causa tan frecuente de muerte en personas jóvenes. No me lo esperaba.

martes, 16 de abril de 2013

El arte de la ficción

El barrio está en fiestas y hay fuegos artificiales. Espero expectante el eclipse de luna mientras leo un libro, El arte de la ficción, de David Lodge, que ya me atrapa en las primeras líneas. Gracias a este libro localizo dos cuadros que se llaman igual: La lectora, uno de Van Gogh, y otro de Fragonard. Me gusta reflejarme en ellos porque esta noche también estoy volcada en leer este magnífico libro, que analiza textos de autores anglosajones e intenta explicarte cómo se escribe una novela.




Es una noche cálida, porque ya hace calor, pero es cierto que en esta primavera adelantada a la gente se la ve más contenta; yo misma me siento con una energía especial, agradecida por sentir los brazos desnudos al viento.

La tele mantiene un volumen tenue, la espera cósmica es placentera, y me veo a mí misma como una lectora en llamas. Lectura que abandono momentáneamente porque hoy la programación televisiva es estupenda, de gran calidad.

La científica Margarita Salas es entrevistada en la 2. Explica que España es la octava potencia económica mundial pero en cambio está muy atrasada en investigación, en patentes, en innovación, en tecnología. Comenta que hay investigadoras buenísimas, gente con mucho talento, que “hace milagros” con medios muy limitados. Habla de que está a favor de la clonación terapéutica pero no de la reproductiva. Y cómo el conocer a Severo Ochoa fue un hecho que la marcó y la decantó ya irremisiblemente hacia la investigación.


Inmediatamente después comienza un pequeño documental sobre Marlon Brando, y explica cómo Brando se sumergió en el método Stanilavsky, método actoral que exige una gran implicación emocional por parte del actor. El documental es una introducción a la emisión de La ley del silencio, obra maestra de Elia Kazan, en la que se justificaba a sí mismo por haber delatado a tantos compañeros de profesión en la caza de brujas de McCarthy. La diferencia está en que él pudo trabajar y dirigir esta película y mucha gente a la que acusó ya no pudo volver a hacerlo.

Espero por el eclipse antes de irme a dormir. Abandono por esta noche la lectura pero en la vigilia imagino el libro sobre la mesa. Está ahí, palpitante, como un tesoro latente, como una promesa de futuro, como un viaje enriquecedor que justo acabo de comenzar.

miércoles, 3 de abril de 2013

El dia de la mujer

Hoy se celebra el Día de la Mujer, día auspiciado por Naciones Unidas y me sorprende aprender en la wikipedia que es fiesta nacional en muchos países, (no en España).

Muchos dicen que lo mejor sería no tener que celebrar fechas como ésta, lo que significaría que la igualdad sería real. Que por qué no hay un día del hombre trabajador o algo similar. Pero el día de la igualdad entre sexos no ha llegado y mientras tanto tenemos que seguir reivindicando. Reivindicando porque es muy doloroso que no atiendan al talento de uno sólo por su condición sexual.

Recuerdo una manifestación por el Día de la Mujer en Valencia que estaba Carmen Alborch, con su pelo naranja y su sempiterna sonrisa. Y me sorprendió ver la cantidad de mujeres jovencísimas que se manifestaban por la igualdad, demostrando una gran solidaridad entre ellas.


Carmen Alborch en su libro Solas habla de la solidaridad femenina. Almodóvar habla también de este concepto en Volver. Benito Zambrano habla de ella en su película Solas y la solidaridad femenina aparece en la deliciosa Tomates verdes fritos y en muchas otras películas. Esa solidaridad existe. A mucha gente le puede parecer extraño, pero hay mujeres que nos amamos las unas a las otras, nos admiramos y nos apoyamos. Hay que seguir desmontando prejuicios.

El 8 de marzo se refiere al día que unas trabajadoras textiles de Nueva York que murieron dentro de la fábrica, en un incendio provocado en 1911. La fecha del 8 de marzo parece ser un mito, y muchas historiadoras dicen que en realidad ese incendio se produjo el 25 de marzo del mismo año.

A lo largo de la evolución del feminismo, ha habido muchas aportaciones intelectuales, entre las que destacó sin duda la de Simone de Beauvoir. Otras intelectuales aportaron su granito de arena en esto de intentar definir el feminismo. A veces, son disquisiciones en las que me pierdo, pero siempre intento aprender y entender más sobre este tema.

Cuando alguien se me pone furibundo en contra del feminismo, digo sin sonrojarme que nadie condenaría globalmente el movimiento de liberación de los esclavos porque a cuatro de ellos les dé por asaltar un almacén. Así que no se puede condenar globalmente el feminismo porque simplemente no nos guste lo que digan o hagan algunas feministas.

En el siglo XIX la Iglesia concedió graciosamente a las mujeres la propiedad de tener alma, alma que por lo que se ve hasta entonces no poseían. En estos tiempos, la ciencia duda con bastante fundamento de la existencia de la misma, pero mientras no tengamos sustituto, yo creo que el alma es imprescindible para vivir. El alma o lo que sea, es el mástil que te agarra a la vida, es el que te dice lo que es correcto y entonces no entiendes los impedimentos exteriores (por ser mujer) para desarrollar tu talento.

Virgina Wolf fue, sin estar inmersa en ningún movimiento oficial u oficioso, una gran feminista que apuntaba a modos gloriosos de liberación femenina, a través del arte y con una actitud libre y sana ante la vida.

Precisamente ayer sindicatos italianos anunciaban movilizaciones para el día de hoy en protesta por el polémico anuncio de Dolce&Gabbana, protesta que no se ha producido porque los diseñadores han retirado el anuncio en todo el mundo.


La verdad es que la escenografía del anuncio me recuerda un montón a la película de Acusados, con Jodie Foster, que me gustó mucho, pero que sólo he visto una vez, porque me entró mucho yuyu y mucho miedo cuando la vi. Al igual que las sentencias injustas en materia de género, esta película me afectó un montón, porque muestra que si te agraden físicamente luego te va a resultar muy difícil defender jurídicamente tu situación y socialmente también hay muchos tabúes respecto a la violación, lo que coloca a la protagonista en una situación bastante desesperada, sintiéndose desprotegida.

Aquí, detrás del Viento Norte, seguimos pensando que hay motivos de sobra para seguir reivindicando y seguimos soñando con la igualdad…

miércoles, 20 de marzo de 2013

Trucos de casino

Miedo y palomitas

Anoche echaron en Cuatro Casino, de Scorsese, y el Madrid y el Barça jugaban un partido, y me enteraba de los goles porque el vecindario los celebraba como si les fuera la vida en ello.


Casino es para mí una gran película, aunque anoche no la volví a ver. Sale Sharon Stone, que se creyó que le iban a dar el óscar por este papel, pero no. Está Robert de Niro, actor fetiche del cineasta, y Joe Pesci, un actor que a mí particularmente me inquieta bastante, que siempre hace de malo (la mar de bien por cierto) y que tiene un final horrible en esta película.

Me persigue desde que la vi la escena de los bates de béisbol, en la que entierran vivos a dos tíos tras una brutal paliza. Esta escena me recuerda el momento justo en que me arrepentí de haber ido al cine a ver el film, porque yo siempre evito ver películas violentas, pero a veces me la cuelan. Y el personaje de ella, de la Stone, es desesperado y triste. Yo creo que Scorsese no se siente cómodo construyendo personajes femeninos y destaca más por sus personajes masculinos. Este director ha hecho desde luego obras maestras, como Taxi Driver, con Jodie Foster y De Niro, y muchas otras que reconozco que no me ha dado la gana de ver.

Esto de que no me vayan las pelis de miedo fue una gran limitación siendo profesora de cine, porque tengo bastantes asignaturas pendientes, como por ejemplo La Naranja Mecánica, de Kubrick, o Apocalypse Now, sobre cuyo infernal rodaje me he leído hasta el diario que escribió sobre el mismo la mujer de Coppola, pero tampoco he querido ir a verla.


Me impactó y me encantó Los otros de Amenábar, que no pude dormir en dos días de la impresión y dos amigas que vinieron conmigo al cine se rieron de mí lo más grande a causa de esto. Pero me pareció soberbia, devastadora, que me lo hubiera parecido mucho más si no hubiese visto previamente El Sexto Sentido, de la que me gustó su sencillo guión perfectamente armado y su final explosivo. La he vuelto a ver varias veces como ejemplo de escuela de estilo, de cómo se puede armar una película.

El caso es que como ya digo evito concienzudamente ver películas excesivamente violentas, pero inevitablemente éstas me persiguen. En un mundo tan violento como éste, apago el telediario cuando dicen la frasecita de “las imágenes que van a ver son muy duras”. Creo que todos seleccionamos en parte la realidad que queremos ver para no volvernos locos. Que nos creamos una burbuja de felicidad en forma de familia, trabajo, amigos, para no perecer en la espiral de barbarie que es este mundo actual, lleno de guerras e injusticias.


Pero llevo imágenes conmigo de los premios Word Press Photo, sobre las injusticias del mundo, e imágenes de películas tremendamente duras que no me abandonan…Y en esto de la creatividad, tengo que recurrir a Bradbury cuando dice que lo que te tortura o lo que amas es la leña que alimenta el fuego de lo que escribirás. No tengo ninguna fascinación por la violencia en sí misma, pero me inquieta…y no sé cómo responderme ante ella a veces.

lunes, 18 de marzo de 2013

Cuento de la abuela

La abuela se levantaba a las seis de la mañana y consideraba que ya habíamos dormido todos bastante. Se ponía a gritarle al gato, uno de sus pasatiempos favoritos, y cuando harta de dar vueltas en la cama te levantabas a tomar el desayuno, ella amasaba delante de ti toda una mezcla de carne, sangre y miga de pan que luego se convertirían en una magníficas pelotas, pero que en ese momento era un contraste demasiado fuerte para un recién levantado estómago.


En la casa los animalillos provenientes del patio y las huertas vecinas campaban a sus anchas, a pesar del uso a granel de la lejía, hasta que apareció la muy eficiente gata Misi, que una vez en sus correrías capturó una mantis religiosa, y una vez muerta, la levantaba con sus patitas por los aires, una y otra vez, diciéndote miau para que admiraras su proeza. Por supuesto, la jaleábamos sin dudar.

Conocer a la abuela marcaba sin duda tu existencia, y aunque tenía muchos defectos, era muy generosa; mis amigas siempre estaban por allí, quedándose a dormir, a comer o a cenar. Una de las cosas que decidí cuando empecé mi adolescencia fue dejar de ayudar a la abuela a matar los conejos. No era un trabajo excesivo porque consistía únicamente en sujetarle las patas al conejo para que la abuela le cortara certeramente el cuello. Yo siempre miraba a otro lado mientras lo hacía. Luego, para qué engañarnos, el conejo estaba suculento en el plato.

Mis amigas de la ciudad alucinaban con las costumbres del pueblo y la verdad es que lo pasábamos pipa. Una noche que no salí pero las demás sí, oí un gran estruendo en la cocina. Me levanté y flipé con la imagen de Estela, que llevaba un abrigo negro con las solapas levantadas, la melena rubia desordenada y bamboleante, y agitaba la escoba con ahínco una y otra vez para liquidar a un pequeño ratón. Parecía una imagen fantasmagórica. El resto de las amigas gritaban aterradas subidas a las sillas y sillones de la gran cocina ante la visión del pequeño roedor.

La moda era entonces que todas las niñas de 14 años llevaran minifaldas con profusión de volantes y lunares, que ahora que lo pienso eran horrorosas, pero entonces yo creía que eran ideales. Y además, uno ansía siempre lo que no tiene. Mi abuela decidió que aquélla era una moda indecente, así que yo siempre iba con vestidos largos con puntillitas hasta los pies, lo que me hacía sin duda diferente, y a esa edad no quieres ser diferente de ningún modo.

El pueblo ahora ha crecido mucho, pero los niños siguen jugando por la huerta, ejerciendo una preciosa libertad que yo también disfruté en mi infancia. La abuela ya no está, pero a veces, cuando la rememoro, creo oler el aroma a almendras perfectamente tostadas para el aperitivo, y no olvido el sabor exquisito de sus guisos cuando nos reunía a todos en torno a la mesa familiar.

La casa familiar sigue en pie. Y creo que mi vida de ahora es mejor en parte gracias a lo feliz que fui allí. Porque los mejores recuerdos nos acompañan por la vida y quizás nos hacen sonreír en un momento inesperado…

jueves, 7 de marzo de 2013

La radio

Me encanta la radio, siento que es una gran compañera de la vida. Escucho la radio cocinando o en el coche, porque lo bueno y lo característico de este medio es que puedes hacer muchas otras cosas mientras lo escuchas.

Reconozco que soy una forofa de Radio 5 y podría vivir mi vida al ritmo de esta emisora. Hay secciones geniales como la de Polvo eres, la original sección sobre los ritos mortuorios de todo el mundo, a cargo de la brillante periodista Nieves Concostrina; y aunque no sea propiamente una emisora de música emite una música excelente, de lo mejor que he oído en la radio, muy buenos reportajes culturales, sociológicos, económicos, de todo tipo.


En la radio ha habido grandes hitos. Hay uno que me parece muy entrañable, por la ingenuidad de la gente de la época, como cuando Orson Welles radió una adaptación de La guerra de los mundos de H.G. Wells en 1938, y logró que muchísima gente en las costa Este de los USA creyera que verdaderamente les estaban invadiendo los extraterrestres. Recientemente Spielberg llevó la obra de Wells al cine con el señor Cruise como protagonista.

Otro hito no tan entrañable pero sí muy eficaz, fue el uso de la radio en las dos guerras mundiales, mediante la propaganda realizada por contendientes de uno y otro bando (por ejemplo había emisoras de radio inglesas que se hacían pasar por alemanas para desalentar a la población germana). En la II guerra mundial esta propaganda no fue tan efectiva porque los ciudadanos ya habían descubierto que sus odios y sus pasiones habían sido manipulados por los poderes de uno y otro bando en la I Guerra Mundial. Fue un gran aprendizaje para la opinión pública mundial.

A la hora de las noticias, la radio es la más rápida. Y sobre todo es muy efectiva en las noticias inesperadas y sorpresivas. La radio llega antes que nadie a un sitio y empieza a emitir en ese mismo momento. La televisión tiene a veces que conformarse con poner una imagen por ejemplo del mapa del lugar determinado donde ha habido un atentado y como mucho quizás transmita una crónica telefónica del corresponsal más cercano al lugar de los hechos.


La radio es un medio muy creativo que creo permite más innovaciones que el medio televisivo, medio éste tan sujeto a las audiencias y a los anunciantes. He escuchado verdaderas joyas de reportajes, dramáticos, y los recursos sonoros tienen la capacidad de hacerte evocar un determinado ambiente, puedes imaginar un rostro determinado para una determinada voz... Como con la lectura, al escuchar visualizamos las imágenes que queremos en nuestra mente gracias al embrujo y la connotación de las diferentes palabras y efectos sonoros.

Cuando apareció la televisión se pensó que ésta acabaría con la radio y con el cine. A la larga se ha demostrado que cada nacimiento de un nuevo medio no acaba con los precedentes, sino que el ciudadano los adopta como complementarios a la hora de buscar información o disfrutar con un buen programa. La radio pues sigue ocupando un lugar estelar en nuestras preferencias informativas o en nuestro uso del tiempo libre.